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miércoles

Oxígeno + Hidrógeno + Nitrógeno = Amor cosecha '63

¿Viste cuando una parte de tu cabeza dice "basta, loca, dejate de joder y no abandones más el blog!", y la otra le contesta "bue, sí, mañana subo algo, no jodas que quiero ver el partido!"? Al parecer, después de un largo mes el partido terminó y llegó mañana, entonces tuve que volver a parecer, como para que mi señora madre sepa que aún sigo con vida. Así que, acá me tienen otra vez.

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Y Nico me contó el por qué de que no puede tener una relación ahora...

- Gali, ¿podemos hablar?
- Sí, ¿qué pasa?
- Te quiero contar de Laura.
- ¿Laura, qué Laura?- Sí, juro que no me acordaba de qué Laura hablaba.
- Laura, mi ex.
- Ah.
- La ví el otro día...
- ...
- ... estaba con el marido.
- ¿Con el marido? ¿Hace cuánto cortaron ustedes?
- Seis meses.
- ¿Y ya se casó? No me dan las cuentas.
- Ella está casada hace años.
- Ah, qué bien lo tuyo.
- Nunca pensé que iba a estar con una mujer casada, y mucho menos mayor que yo.
- ¡¿Cuántos años tiene?!
- 46
- Y vos... 22
- Síp.
- Podría ser tu vieja!
- Pero no lo es.
- Frase de chamuyero más quemada no podrías haber usado, eh.
- Sí, mal, pero es verdad.
- Sí, lógicamente que si era tu vieja no te la agarrabas, y si lo hacías, tenes todos los problemas.
- Jajajaja.
- Así que con una mujer casada y de 46 años, la verdad no me lo hubiese imaginado nunca. Ahora entiendo por qué me dijiste que era a escondidas la relación. ¿Era amiga de tu vieja o qué?
- No, che. La conocí dándole clases de química al hijo...
- Ah, sos un hijo de puta!- lo interrumpí.
- No, te juro que no quería que pasara nada, pero se dió.
- Obvio, molécula va, átomo viene, oxígeno, hidrógeno y nació el amor.
- No fue tan así, tampoco. Chelo- un amigo de él- me dijo que un amigo del hermano estaba buscando profesor de química, yo necesitaba laburo y me ofrecí. Le dí clases al pibe por unos cuantos meses y la mina siempre estaba por ahí cerca. Un día el hijo no estaba en la casa y tenía clase, pero no me avisó anda, así que yo fui igual. Cuando llegué me atendió la mucama y me dijo que lo esperara en el living. Entré, me senté en el sillón apareció Laura...

jueves

No soy yo, sos vos.

- Gali, me encantas...

Terminó de decir eso y se quedó callado un rato, me miró, miró el piso, me soltó dio la vuelta y empezó a volver sobre los pasos que habíamos dado antes.
Yo me quedé helada. Me había dicho que le encantaba, si bien en algún momento lo pensé no esperaba que lo dijera, o por lo menos todavía. Y sumado a ése al balde de agua fría, EL LOCO SE IBA! ¿Qué se supone que tenía que hacer?

- Nico, para! ¿Adonde vas?- le dije mientras lo seguía.
- Perdona Gali, de verdad me encantas, pero todavía no. No puedo.
- ¿Eh? No te entiendo.
- ...
- Nicolás, a mí también me gustas... y mucho.

Levantó la cabeza, me miró a los ojos, sonrió y me dio un beso. Un beso de novela, pero con gusto raro. Gusto a un desamor, no me cabía la menor duda.

- ¿Qué es lo que no podes?
- No puedo sentir lo que siento por una persona que casi no conozco y menos ahora... todavía no.
- ¿Ahora? ¿Todavía? Te gusta la claridad, ok, se claro. No entiendo nada.
- Vengo de pasarla bastante mal, Gala. De una relación larga e intensa, a escondidas, pero muy fuerte. No sé si quiero sentir lo que siento por vos ahora. Pero no es por vos, es por mí.- el muy hijo de su madre me estaba diciendo el famoso "No sos vos, soy yo"
- Aha. Entonces, ¿para qué mierda me dijiste lo que me dijiste? ¿Cuál es tu idea, tirar la bomba e irte al carajo?
- No, para, no te confundas.
- Bueno, entonces explicame, por favor.
- Ya te dije que quiero ser sincero con vos, si no te lo decía, no iba a serlo. Si tampoco te decía que ahora no puedo, tampoco iba a serlo. De verdad, me gustaría tener algo con vos, pero no sé si es el momento.
- Claro que no vamos a tener algo ahora, nos conocemos hace muy poco.
- El tiempo no me importa. Además, vos tampoco podes ahora, deberías arreglar tu situación con Matías también.
- Con Matías no tengo nada que arreglar- mentí.
- Yo creo que sí.
- Bueno, si tengo que hacerlo es problema mío.
- Si vamos a estar juntos, es problema nuestro.
- Es problema mío. No vamos a estar juntos, vos no estás preparado...- le dije irónicamente y me volvió a besar, pero mucho mejor que antes.

Estábamos a una cuadra de casa, puedo asegurar que esa cuadra la hicimos a los besos y entre puteadas.
Cuando llegamos iba a subir directamente, pero él me miraba con cara de pobrecito desde el otro lado del vidrio. Enfilé para el ascensor, lo llamé. Miré para afuera, Nico seguía ahí, mirándome. Volví y le abrí la puerta, lo invité a pasar, pero sin decirle una palabra.

- Gracias. Sos hermosa enojada.
- Andate a cagar.

Subimos a casa. La recorrió mientras yo me sacaba el abrigo y ponía la pava para tomar algo. Los dos en silencio.

- Lindo departamento. Ahora sé dónde vivís. Siempre me intrigo eso.
- Se...
- Dale, boluda, no te enojes.
- Nicolás, me decís que te gusto, me das un beso, te haces el loco ganador toda la noche, me decís que querés algo conmigo y la rematas con un "ahora no". ¿Cómo se supone que tengo que estar? Me haces sentir una idiota.
- No era mi intención, perdón.- Me dio otro beso y otro... y otro... y otro.

Terminamos la noche en mi cuarto.
Después de todo lo que debía pasar, hablamos de él, de mí, de Matías y de Laura (su ex).
Si hablamos de sexo, fue excelente. Si hablamos de Laura, no tanto, y si nos acordamos de Mati por un minuto, bue, mejor no hablar de ciertas cosas.

Entonces:
- Yo no pensaba tener NADA serio con Nico, ahora que sé que no quiere/puede, yo sí. Soy jodida, lo sé.
- Ese mismo día me llegó un nuevo mensaje de Mati diciendo que tenía que hablar conmigo.
- Los hombres son más histéricos que nosotras.
- Los rastafaris en la cama son MUY recomendables, chicas.