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sábado

I'm back.

Hey! Volví después de tanto tiempo, pero tengo excusa, una es aceptable, la otra estúpida. Primero tuve que mandar a arreglar la pc, pobre ya no daba para más. Ahora está más linda que nunca.
Segundo, cuando la compu volvió, colgué... y colgué... y colgué, y me olvidé la contraseña. Así que tuve que hacer todo eso que hay que hacer cuando sos un salame y te olvidas de tus propias cosas, y Mario Blogger me dijo que me mandaba la contraseña al mail.

"Ok, genial, pero la contraseña de este mail es la MISMA que la del blog, Mario" - le dije.

Se cagó de risa y me ignoró, así que deje pasar unos días y con el tiempo haciendo varias pruebas, la recordé. (Bueno, está bien, fue suerte)
Así que hoy, después de ese tiempo que estuve desaparecida, pude volver a acceder al blog y mail, y encontré un mail que, no me pregunten por qué, me hizo sentir mejor (aunque no estaba mal). Así que a vos amigo no-depredador que mandaste el mail anonimamente, gracias, che.


Ahora sí, habiendo hecho uso de una de mis disculpas permitidas bajo la ley (¿ah?), procederé a hacer un pequeño resumen de como siguen las cosas en mi vida:

- Sigo viviendo sola, la mugre de atrás de la heladera aun no cobro vida así que vengo zafando, pero todo lo que está a la vista es brillo y glamour (ponele). Ah, y tengo un gato que todavía no tiene nombre, así que si se les ocurre algo mejor que "bola de pelos" o "gato de mierda", me dicen.

- Con Mati las cosas están bie... con Mati las cosas están. Ni bien ni mal, están. Sigo tomándome mi tiempo tranquila, no pienso apurarme porque las cosas a las apuradas nunca salen bien. Además, él se está dando sus permitidos, así que mucho no le jode el asunto.

- Nico. Nico es un tema. Me contó la razón por la que, por el momento, no puede tener una relación con una mujer y me pareció muy válida, así que lo voy a respetar. Cada día está más lindo, se rapó y dejó algunas rastas atrás.

Dije que iba a ser pequeño el resumen de mi vida, pero que se limite sólo a la parte sentimental es TAN triste. Igual, así quedará, si no me olvido la contraseña otra vez voy a contarles bien el tema de Nico y blah.
Ahora me voy, necesito vida, estuve a mil por hora con las facultad, tengo bien merecidas estás vacaciones.

Que les garué finito!

miércoles

So call us and get two for the price of one...

Al otro día de haber pasado la noche con Nico y sin que él se haya ido todavía, me llamó Mati.

- ¿Hola?
- Gali.
- Mati, ¿cómo estás?
- Bien, linda, ¿vos?
- Eh, bien...
- Te mandé un texto, pero supongo que no tenés crédito.
- Es verdad, je.
- Che, necesito hablar con vos, ¿puedo ir para tu casa?
- ¡¿Ahora?!
- Sí, es un toque.
- Mati, recién me levanto, me tengo que bañar, desayunar y acomodar un poco - mentí- ¿no puede ser a eso de las 5?
- Mira que pensaba llevarte facturas, eh.
Este chico sí que me conoce
.
- Jaja, tienta, pero enserio, ahora no. Más tarde.
- Ufa, ok. A las 5 estoy ahí.
- ¿Con facturas?
- Sí, sino no me abrís la puerta, te conozco. Nos vemos después, linda, un beso.
- Chau, beso.

Cuando corté tenía a Nicolás mirándome y riéndose.

- Gran actriz resultaste.
- Ni tanto.
- ¿Qué quería?
- Hablar. Quería venir para hablar.
- Mal momento eligió.

Nos quedamos un rato más en la cama haciendo fiaca, desayunamos, volvimos a hacerlo y volvimos a hacer fiaca.

- Bueno desconocida, me voy a ir yendo. Va a venir tu no-novio y yo voy a seguir acá, sino.
- Sí, sí, mejor. No va a ser una situación copada.
- Me banco la situación por las facturas, eh.
- Jajajaja. No lo dudo.
- Bueno, más tarde te llamo, Gali- dijo, se vistió, me dio un beso y se fue.

Eran las 16 hs, así que me quedaba poco tiempo para bañarme y acomodar. Porque si a Mati le había dicho que tenía que acomodar, tenía que hacerlo, por lo menos para mentir bien. Tuve que abrir todas las ventanas de la casa, porque el perfume de Nicolás había quedado en cada una de las cosas.
Cuando terminé con el orden eran las 16.45, entré a bañarme y a las 17 salí (cuento esto porque para mí, y supongo que varias mujeres más, es un logro haberme bañado en quince minutos).
Si hay algo que hay que reconocerle a Matías es la puntualidad, así que apenas puse un pie afuera del baño, sonó el timbre. Era él, obvio.
Estuvimos hablando un rato de pavadas y comiendo, como siempre.

- Bueno, te dije que quería hablar con vos de algo.
- Síp.
- Eh... Mirá Gali, últimamente estuve pensando mucho en nosotros. Me parece que estamos bien, muy bien. Vos me encantas, te quiero muchísimo y lo que tengo con vos no lo tuve con nadie.
- Ahá - fue lo único que pude decir mientras me agarraba un síncope.
- Y la verdad me parece que estamos para más, pero ésta vez de verdad y sin vueltas. Estuve pensando que no me gustaría verte con otro, ni yo quiero estar con otra. No quiero la libertad que me diste. Quiero estar con vos.
- Mati... eh, no sé si es un buen momento. Yo no sé si quiero estar de novia con vos, porque ya lo fui y no la pasé bien. Ninguno la pasó bien. No me gustaría volver a lo mismo.
- Es que no va a ser lo mismo!
- No hay nada que me garantice eso. Mati, vos seguís siendo el mismo que hace un año atrás.
- No te voy a volver a lastimar, enserio.
- No lo sé, pero no quiero averiguarlo tampoco. Yo sí quiero conocer más gente, ver qué onda y darme cuenta qué es lo que siento por vos.
- ¿Vos querés estar con otro?
- Supongo.
- Me haces mierda, pero si necesitas tiempo, te lo voy a dar.
- ...
- Contestame una cosa nada más.
- ¿Qué?
- Vos ya estuviste con alguien más, ¿no?
- ... sí.

jueves

No soy yo, sos vos.

- Gali, me encantas...

Terminó de decir eso y se quedó callado un rato, me miró, miró el piso, me soltó dio la vuelta y empezó a volver sobre los pasos que habíamos dado antes.
Yo me quedé helada. Me había dicho que le encantaba, si bien en algún momento lo pensé no esperaba que lo dijera, o por lo menos todavía. Y sumado a ése al balde de agua fría, EL LOCO SE IBA! ¿Qué se supone que tenía que hacer?

- Nico, para! ¿Adonde vas?- le dije mientras lo seguía.
- Perdona Gali, de verdad me encantas, pero todavía no. No puedo.
- ¿Eh? No te entiendo.
- ...
- Nicolás, a mí también me gustas... y mucho.

Levantó la cabeza, me miró a los ojos, sonrió y me dio un beso. Un beso de novela, pero con gusto raro. Gusto a un desamor, no me cabía la menor duda.

- ¿Qué es lo que no podes?
- No puedo sentir lo que siento por una persona que casi no conozco y menos ahora... todavía no.
- ¿Ahora? ¿Todavía? Te gusta la claridad, ok, se claro. No entiendo nada.
- Vengo de pasarla bastante mal, Gala. De una relación larga e intensa, a escondidas, pero muy fuerte. No sé si quiero sentir lo que siento por vos ahora. Pero no es por vos, es por mí.- el muy hijo de su madre me estaba diciendo el famoso "No sos vos, soy yo"
- Aha. Entonces, ¿para qué mierda me dijiste lo que me dijiste? ¿Cuál es tu idea, tirar la bomba e irte al carajo?
- No, para, no te confundas.
- Bueno, entonces explicame, por favor.
- Ya te dije que quiero ser sincero con vos, si no te lo decía, no iba a serlo. Si tampoco te decía que ahora no puedo, tampoco iba a serlo. De verdad, me gustaría tener algo con vos, pero no sé si es el momento.
- Claro que no vamos a tener algo ahora, nos conocemos hace muy poco.
- El tiempo no me importa. Además, vos tampoco podes ahora, deberías arreglar tu situación con Matías también.
- Con Matías no tengo nada que arreglar- mentí.
- Yo creo que sí.
- Bueno, si tengo que hacerlo es problema mío.
- Si vamos a estar juntos, es problema nuestro.
- Es problema mío. No vamos a estar juntos, vos no estás preparado...- le dije irónicamente y me volvió a besar, pero mucho mejor que antes.

Estábamos a una cuadra de casa, puedo asegurar que esa cuadra la hicimos a los besos y entre puteadas.
Cuando llegamos iba a subir directamente, pero él me miraba con cara de pobrecito desde el otro lado del vidrio. Enfilé para el ascensor, lo llamé. Miré para afuera, Nico seguía ahí, mirándome. Volví y le abrí la puerta, lo invité a pasar, pero sin decirle una palabra.

- Gracias. Sos hermosa enojada.
- Andate a cagar.

Subimos a casa. La recorrió mientras yo me sacaba el abrigo y ponía la pava para tomar algo. Los dos en silencio.

- Lindo departamento. Ahora sé dónde vivís. Siempre me intrigo eso.
- Se...
- Dale, boluda, no te enojes.
- Nicolás, me decís que te gusto, me das un beso, te haces el loco ganador toda la noche, me decís que querés algo conmigo y la rematas con un "ahora no". ¿Cómo se supone que tengo que estar? Me haces sentir una idiota.
- No era mi intención, perdón.- Me dio otro beso y otro... y otro... y otro.

Terminamos la noche en mi cuarto.
Después de todo lo que debía pasar, hablamos de él, de mí, de Matías y de Laura (su ex).
Si hablamos de sexo, fue excelente. Si hablamos de Laura, no tanto, y si nos acordamos de Mati por un minuto, bue, mejor no hablar de ciertas cosas.

Entonces:
- Yo no pensaba tener NADA serio con Nico, ahora que sé que no quiere/puede, yo sí. Soy jodida, lo sé.
- Ese mismo día me llegó un nuevo mensaje de Mati diciendo que tenía que hablar conmigo.
- Los hombres son más histéricos que nosotras.
- Los rastafaris en la cama son MUY recomendables, chicas.

Hogar, dulce hogar.

Entonces, ¿en qué estábamos? Ah, sí, la semana pasada me dieron las llaves del departamento y me estuve mudando, razón por la cuál no tuve vida.
Con la ayuda de Talo, Vicky y Mati traer todas las porquerías a las que le tengo afecto o no, fue bastante sencillo.

Mi nueva cueva está a sólo dos cuadras de lo de mi prima (donde estaba viviendo antes), así que no tuvimos que pagar flete para los muebles y ahorramos plata, además nos sirvió para sacar músculos, transpirar, comernos las gastadas de medio mundo y subir la cama (y otras cosas) por el balcón.
La verdad, nunca pensé que mudarse podía llegar a ser tan divertido, claro, porque las cosas pesadas las llevaban los chicos. (:

Después de casi cuatro días de bártulos llevar y traer, estoy instalada en mi pequeña morada, feliz de la vida. Tirada en el sillón, tapada hasta la garganta, con una gran taza de capuccino, la compu, haciendo zapping en la tevé. Y saben qué? Encima tengo todo asquerosamente limpio. Sí, ya acomodé y limpié TODO!

Decidí que por unos días no voy a preocuparme y voy a disfrutar de lo que tengo hoy. Así que no voy a pensar en Mati, mi vieja, la facultad, los parciales, entregas, el chico del subte ni nadie.
Miento, mi única preocupación hoy va a ser cómo mierda deshacerme de la GRAN araña hija de una gran perra que hay en el baño. Me dan fobia esos bichos y quiero que se retire de mi casa prometiendo no volver nunca más, pero sin que nadie me ayude. Ya soy una mujer independiente y debo lograrlo sola, o por lo menos hacerme amiga de ella llegando al acuerdo de que pague la mitad del alquiler y mantenga la casa libre de otros bichos asquerosos... como Mati. :P






Nota Mental: Debo comprar alimentos, productos de limpieza e higiene personal y demás cosas, antes del viernes, porque dudo que lo que tengo dure más tiempo.

martes

Curriculum vitae.

Ayer estaba pensando mientras no me podía dormir, yo nunca me presenté acá y eso es una falta de respeto de mi parte. Así que remendaré mi error presentándome de una buena vez.

Me pueden decir Gala, han pasado por mi vida 20 abriles y el maldito día de la primavera, serán 21.
Nací y viví toda mi vida en Gualeguaychú (Entre Ríos) con la loca de mi madre, el bohemio copado de mi padre y los rompecorazones de mis hermanos: Santi y el chancho (Luca); pero hace un año y medio estoy viviendo en Buenos Aires.
En un principio viví en lo de mi amigo de toda la vida (Talo), hasta que se puso de novio y a Flor, la enamorada, la historia no le agradó, así que me mudé a lo de mi prima Vicky, hasta que me den las llaves de mi departamento.

Estudio artes visuales en el Instituto Universitario Nacional de Artes (IUNA) y me encanta. ♥
Además laburo en un call center de servicio técnico a España, donde me divierto muchísimo con los gallegos. Hago comedia musical, juego al jockey desde los seis y toco el bajo.

Durante toda mi vida estuve enamorada de Mauri, un amigo de mi hermano, pero es un amor imposible. En parte, la idea de la mudanza a Baires era alejarme de él y así olvidarlo mejor. Hoy me resigné a que esté siempre en un rincón de mi cabeza mientras me divierto (o no tanto) con otros.
A los 17 años viajé a Estados Unidos, por un intercambio estudiantil. Ahí conocí lugares, sabores y personas increíbles. Pero sobre todo conocí a Matt, el pibe perfecto para mí, que cada vez que viene a Argentina veo y me rompe la cabeza un poco más. Matt tiene la idea de venirse a vivir conmigo en un año, admito que es un poco limado, pero me encantaría. ♥
Cuando llegué a Baires Talo me presentó a Mati, a quién nombré en entradas anteriores, muchacho que desde un primer momento tuvo onda conmigo, y yo, creída de que un clavo saca a otro, caí en el juego que me proponía.
Estuvimos un tiempo juntos pero en una relación sin compromisos, después de novios, me lastimó, lo lastimé, y ahora en un asunto raro de idas y venidas, libertades y demases. Parejas del siglo XXI, doña, ¿vió?
Ahora estoy decidida a empezar de cero otra vez y no sé si quiero a Mati en mi vida. Es el típico hijo de familia adinerada que estudia abogacía porque papá le da laburo en su estudio, único hijo varón con dos hermanas que son la peste, caprichoso, celoso y posesivo a más no poder. Además de asquerosamente estructurado. Pero hermoso, atento, trabajador, inteligente y divertido. (Ah, y escucha música de mierda)

Así que ahora estoy así, despelotada en todo sentido. Incompleta, pero plena.
Empezando la aventura de vivir sola y mantenerme a medias. Empezando a una ser mujer independiente.
Aguantando las presiones que vienen por parte de mi vieja por no seguir una carrera "que me de plata", sino una de "vagos". (Lo mismo que piensa Mati)
Aprendiendo a estirar el sueldo hasta fin de mes dándome el gusto de comprarme acrílicos y remeras, mis dos debilidades.
Aprendiendo a usar el lavarropas e intentando no olvidar la comida en el horno.
Así, loca, de acá para allá, sin tiempo para ser, pero feliz y más curiosa, inquieta, histérica, simple, desconfiada, cínica, boluda, imaginativa y cara rota que nunca.

lunes

Hay una voz en el sms.

17.00 hs., llega un texto.
De: Mati
Para: Gala
ya toy bañado, descansado y c 3 ltrs d cafe e ls venas. puedo pasar x tu ksa y hablamo?

17.15 hs. (sí, tardé en contestarle)
De: Gala
Para: Mati
venite a eso de las 20, ahora estoy terminando de limpiar y estudiando.

17.18 hs.
De: Mati
Para: Gala
jaja t pego fuert la limpieza hoy. dale a las 8 toy x ahi. keres ke comamos juntos? yo invito

17.20 hs.
De: Gala
Para: Mati
eh... bueno, dale, hace días no como algo como la decente.

17.22 hs.
De: Mati
Para: Gala
dudast eh. si hubieras aceptado mis invitaciones a cenar no tendrias hambre ahora linda. mira ke bueno ke soy ke hasta t llevo postre.

17.23 hs.
De: Gala
Para: Mati
jaja, puede ser. bueno, te espero a las 20. beso.

17.25 hs.
De: Mati
Para: Gala
dale gorda ns vemos en unas horas. t kiero beso!


Soy demasiado idiota, pero no me pude negar a una cena como la gente (CON POSTRE INCLUIDO) después de dos semanas a arroz y polenta. Sólo espero que la cosa no termine como siempre.
ODIO que escriba tan mal, lo odio de verdad.


De facturas frustadas y encuentro no deseado.

Me desperté a las 9 y no me pude volver a dormir (y eso que anoche, entre que juntaba las porquerías de las que deshacerme y leía un poco para la facu, me terminé acostando a las 6.30), con mucha decisión me levanté de la cama. Agarré un jogging, una campera con capucha grande, bufanda, medias y zapatillas y me metí al baño a cambiarme.
Una vez que salí, agarré la caja que tenía la etiqueta "tirar" (quedó bastante llena, que increíble la cantidad de recuerdos al pedo que guardamos las mujeres, por favor!), y mientras salía agarré la billetera, las llaves. Subí al ascensor, saludé a la señora del 8º y apreté el botón de planta baja.
Dejé salir primero a la pobre mujer, ya la jodí clavándole la punta de la caja durante todo el tiempo que compartimos adentro de la lata de sardinas que tenemos por ascensor.
Dejé la caja en la entrada del edificio y le dije a Jorge (el portero):

- Jorge, dejo esto acá un segundo, voy a comprar y cuando vuelvo lo tiro, ¿le molesta?
- No, querida, anda, yo te lo cuido.
- Gracias, ahora vengo. ¿Necesita algo de la calle?
- No, no, gracias... Escuchame, ¿no querés que te tiré yo la caja?
(Gala duda un segundo, recuerda que Jorge, si bien es un señor muy buena onda, también es muy chusma.)
- Hum, no, no, no se haga problema. Ahora cuando vuelvo yo la tiro. Chau.

Abrí la puerta de vidrio, salí y fui hasta la panadería que queda sobre Rivadavia. Llegué y, obviamente, estaba cerrada porque no sólo es lunes, sino que también es feriado. Estúpida Gala, me congelé para nada. Como no me iba a quedar con las ganas de comer algo rico, fui al mercadito y me compré todo tipo de alimento bajonero como para poder encerrarme en casa el resto de la tarde sin tener la necesidad de salir.
De Rivadavia a casa, tengo sólo tres cuadras, las cuales volví cantando 'Despiertate nena' a los gritos mientras cargaba unas tres o cuatro bolsas. Llegué al edificio, y entré. Cambié las bolsas por la caja y salí.

Gala, ¿por qué mejor no tiras la caja en el tacho de basura grande que hay a dos cuadras? Sí, eso voy a hacer
- pensé.
Y eso hice. Caminé hasta el gran tacho gran mientras cargaba una caja bastante pesadita.
Cuando estoy por meter la caja adentro del tacho y así empezar lo que sería el proyecto te saco de mi vida, escucho:

- Hola linda!- reconocí la voz, aunque estaba un poco disfónico. Supongo que en ese momento abrí los ojos como dos huevos porque los sentí muy fríos, ja. Me dí vuelta y sí, era él.- ¿Te caíste de la cama? ¿Qué haces a esta hora por acá?
- Salí a comprar - fue lo primero que se me ocurrió, y no mentía, segundos antes estaba comprando.
- ¿Y esa caja?
(¿Esta caja? Esta caja sos vos y te saco de mi vida, gil.)
- Nada, cosas para tirar.
- Ah, estuviste haciendo la limpieza, qué bien- el olor a fernet que largaba mientras se me acercaba era impresionante.
- Sí, algo así.
- Sabes que no pude dejar de pensar en vos en toda la noche, ¿no?- dijo e intentó abrazarme.
(Tragame tierra, no quiero que me toque porque me conozco!)
- Ah. Mati no te acerques, tenés un olor a fernet que da asco.
- Jajajajaja, tomé para sacarte de mi cabeza un rato, pero no me salió bien. ¿Podemos hablar?
- Así como estás no, andate a tu casa, bañate, dormí y después vemos. Te están esperando los chicos.- le dije mientras lo empujaba de a poco.
- Bueno, como vos quieras, más tarde paso por tu casa.- me contestó y me dio y un beso en el cachete.

Mientras se alejaba, miré la caja, lo miré a él y volví a mirar la caja.
"Y bueno, Gala, entonces, ¿qué pensas hacer?" pensé en ese momento. Me costó, pero dejé la caja en el tacho y salí corriendo antes de arrepentirme.

¿Tan cochina va a ser mi suerte que cuando empiezo a dejarte atrás apareces medio en pedo a las 9 de la mañana, recién volviendo de joda y me decís que me extrañas? Fuck off.
¿Por qué no le dije que no, que no podíamos hablar nunca más?
¿Por qué no hago las cosas fáciles y tiro primero la caja y después voy a comprar?
¿Por qué no dejé que Jorge tirara la caja?

domingo

Grrr...

Mati dice:
nos juntamos con los pibes.
venis?
Gala dice:
no, no tengo plata y estoy resfriada.
Mati dice:
ufa, queria verte...

Idiota, cuando estoy enferma y no salgo te acordás de que me querés ver.