Entonces, ¿en qué estábamos? Ah, sí, la semana pasada me dieron las llaves del departamento y me estuve mudando, razón por la cuál no tuve vida.
Con la ayuda de Talo, Vicky y Mati traer todas las porquerías a las que le tengo afecto o no, fue bastante sencillo.
Mi nueva cueva está a sólo dos cuadras de lo de mi prima (donde estaba viviendo antes), así que no tuvimos que pagar flete para los muebles y ahorramos plata, además nos sirvió para sacar músculos, transpirar, comernos las gastadas de medio mundo y subir la cama (y otras cosas) por el balcón.
La verdad, nunca pensé que mudarse podía llegar a ser tan divertido, claro, porque las cosas pesadas las llevaban los chicos. (:
Después de casi cuatro días de bártulos llevar y traer, estoy instalada en mi pequeña morada, feliz de la vida. Tirada en el sillón, tapada hasta la garganta, con una gran taza de capuccino, la compu, haciendo zapping en la tevé. Y saben qué? Encima tengo todo asquerosamente limpio. Sí, ya acomodé y limpié TODO!
Decidí que por unos días no voy a preocuparme y voy a disfrutar de lo que tengo hoy. Así que no voy a pensar en Mati, mi vieja, la facultad, los parciales, entregas, el chico del subte ni nadie.
Miento, mi única preocupación hoy va a ser cómo mierda deshacerme de la GRAN araña hija de una gran perra que hay en el baño. Me dan fobia esos bichos y quiero que se retire de mi casa prometiendo no volver nunca más, pero sin que nadie me ayude. Ya soy una mujer independiente y debo lograrlo sola, o por lo menos hacerme amiga de ella llegando al acuerdo de que pague la mitad del alquiler y mantenga la casa libre de otros bichos asquerosos... como Mati. :P
Nota Mental: Debo comprar alimentos, productos de limpieza e higiene personal y demás cosas, antes del viernes, porque dudo que lo que tengo dure más tiempo.
Hace 2 meses
